martes, 10 de marzo de 2026

Lengua y Literatura 10°

 El impacto de las redes sociales en la salud mental de los adolescentes 

Manzanero Díaz, Selina
Selina_diaz@gmail.com
Diciembre 2022
 
Los seres humanos, por naturaleza, son seres sociales que necesitan la compañía de los demás para desarrollarse y prosperar en la vida. A lo largo del tiempo, las formas de comunicación han cambiado y, en la actualidad, las redes sociales se han convertido en uno de los principales medios de interacción entre las personas, especialmente entre los adolescentes. Sin embargo, la intensidad y la frecuencia de estas conexiones digitales pueden influir de manera significativa en la salud mental y en el bienestar emocional de los jóvenes.
 
Por un lado, el uso excesivo de las redes sociales puede generar efectos negativos en los adolescentes. Diversos estudios señalan que pasar demasiado tiempo frente a las pantallas puede provocar sentimientos de adicción, ansiedad y depresión. Además, muchos jóvenes experimentan el llamado FOMO (miedo a perderse algo), lo que los lleva a revisar constantemente sus dispositivos para no sentirse excluidos de lo que ocurre en línea. Según la Organización Mundial de la Salud “el uso excesivo de pantallas y redes sociales puede incrementar los riesgos de problemas de salud mental, como ansiedad, estrés y exposición al cibera coso en adolescentes” (OMS, 2024. P.2).
 
No obstante, también es importante reconocer que las redes sociales pueden tener aspectos positivos cuando se utilizan de forma responsable. Estas plataformas permiten a los adolescentes expresar sus ideas, compartir sus talentos y conectarse con comunidades que tienen intereses similares. En este sentido, el Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos señala que “las redes sociales pueden ofrecer oportunidades para el apoyo social, la autoexpresión y la participación en comunidades con intereses compartidos fomentando así un espacio que le permite ir cultivando sus talentos y el desarrollo de su expresión oral” (INH, 2023).
 
En conclusión, las redes sociales son herramientas que forman parte de la vida cotidiana de los adolescentes y pueden influir tanto positiva como negativamente en su salud mental. Por ello, es fundamental promover un uso equilibrado y consciente de estas plataformas, fomentando la reflexión sobre el tiempo que se dedica a ellas y fortaleciendo otras formas de interacción social que contribuyan al bienestar emocional de los jóvenes.
 
Referencias bibliográficas:

Organización Mundial de la Salud (OMS). (2024). Adolescentes, pantallas y salud mental. Ginebra: OMS
Instituto Nacional de la Salud (NIH). (2023). Beneficios potenciales delas redes sociales. Estados Unidos

sábado, 21 de febrero de 2026

¿Aprender para aprobar o aprender para la vida?

 ¿Aprender para aprobar o aprender para la vida?


Suárez Páramo, Eduardo

Suarez_eduardo@gmail.com

Febrero 2025


En el ámbito educativo suele surgir una pregunta fundamental: ¿es más importante aprender para aprobar un examen o aprender para la vida? Aunque obtener buenas calificaciones puede abrir puertas académicas y profesionales, aprender para la vida resulta mucho más valioso, ya que implica comprender, reflexionar y aplicar los conocimientos en situaciones reales.


En primer lugar, aprender para aprobar se centra principalmente en la memorización de contenidos con el objetivo de superar una prueba. En muchos casos, el estudiante estudia de forma momentánea, repite la información y, después del examen, la olvida. Este tipo de aprendizaje puede generar resultados inmediatos, pero no garantiza una comprensión profunda ni un desarrollo significativo de habilidades. Como afirma Piaget (1970), “el principal objetivo de la educación es crear personas capaces de hacer cosas nuevas, y no simplemente repetir lo que otras generaciones hicieron”, lo que evidencia que la educación debe ir más allá de la simple repetición de contenidos (p. 32).


Por el contrario, aprender para la vida significa adquirir conocimientos que permitan resolver problemas, tomar decisiones responsables y enfrentar desafíos cotidianos. Cuando un estudiante comprende realmente lo que estudia, desarrolla pensamiento crítico, creatividad y autonomía. Estas capacidades no solo le ayudan en la escuela, sino también en su vida personal, social y futura vida laboral. En este sentido, la educación debe preparar al ser humano para la vida, promoviendo una formación integral que abarque no solo conocimientos, sino también valores y virtudes (Comenio, 1998, p.45).


Además, la educación no debería limitarse a obtener una nota, sino a formar personas íntegras, capaces de convivir, comunicarse y actuar con valores. El verdadero aprendizaje transforma la manera de pensar y actuar; no se queda en el aula, sino que se refleja en la conducta diaria. Como señala la UNESCO (2022), “la educación debe centrarse en el desarrollo de competencias para la vida, fomentando el pensamiento crítico, la colaboración y la capacidad de adaptación ante los desafíos globales”, lo que refuerza la idea de que el aprendizaje significativo va más allá de la simple evaluación académica (p.15).


En conclusión, aunque aprobar es importante dentro del sistema educativo, aprender para la vida es mucho más trascendental. Las calificaciones son temporales, pero los conocimientos significativos y las habilidades adquiridas acompañan a la persona durante toda su existencia. Por ello, la meta principal de la educación debe ser formar individuos preparados no solo para una evaluación, sino para enfrentar la vida con responsabilidad y sabiduría.


Referencia bibliográfica

Comenio, J. A. (1998). Didáctica Magna. México: Editorial Porrúa. (Obra original publicada en 1657).

Piaget, J. (1970). Psicología y pedagogía. Barcelona: Ariel.

UNESCO. (2022). Reimaginar juntos nuestros futuros: un nuevo contrato social para la educación. París: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. 


lunes, 16 de febrero de 2026

Texto argumentativo 10ºC

La educación es el pilar de la sociedad


Díaz Domínguez, Teresa

díaz_teresa@gmail.com

Febrero 2018


La educación es uno de los pilares más importantes para el desarrollo de una sociedad democrática. Como afirma Paulo Freire (1970), “la educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo”, lo que evidencia su papel transformador en la construcción social. En un mundo cada vez más globalizado donde la tecnología avanza con rapidez, resulta imprescindible fomentar una formación que promueva el pensamiento crítico y la participación activa. No se trata únicamente de transmitir conocimientos teóricos, sino de impulsar una actitud analítica y responsable frente a los desafíos contemporáneos.

En primer lugar, la educación fortalece la conciencia histórica y la identidad cultural de los pueblos. Cuando los estudiantes comprenden los procesos sociales desde una perspectiva sociológica y filosófica, desarrollan mayor sensibilidad ante las problemáticas colectivas. Además, el acceso a información científica y tecnológica permite enfrentar situaciones como las crisis ambientales con propuestas innovadoras y sostenibles. En este sentido, John Dewey (1916) sostenía que “la educación no es preparación para la vida; la educación es la vida misma”, destacando que el aprendizaje debe estar vinculado con la experiencia y la realidad social.

Por otra parte, una formación basada en principios pedagógicos sólidos contribuye al bienestar psicológico y a la convivencia pacífica. La práctica constante de valores éticos evita actitudes antidemocráticas y promueve una ciudadanía participativa. Asimismo, el avance biológico y médico demuestra que el conocimiento especializado puede mejorar significativamente la calidad de vida de la población.

En conclusión, invertir en educación no es un gasto, sino una estrategia para el progreso social. Solo mediante un enfoque humanista, que combine saberes teóricos y prácticos, se podrá construir una sociedad más justa, equitativa y consciente de su responsabilidad histórica.

 

Referencias bibliográficas

Dewey, J. (1916). Democracia y educación. Nueva York: Macmillan.

Freire, P. (1970). Pedagogía del oprimido. México: Siglo XXI Editores.

jueves, 12 de febrero de 2026

Texto para leer en voz alta

La escucha activa

 

La escucha activa es una habilidad comunicativa consciente que implica concentrarse totalmente en el interlocutor para comprender su mensaje, emociones e intenciones, más allá de las palabras requiere presencia plena, empatía y evitar prejuicios o interrupciones, fortaleciendo así las relaciones interpersonales y la comprensión profunda.

La escucha activa fortalece las relaciones interpersonales al generar confianza, respeto y empatía, lo que reduce conflictos y malentendidos. Mejora la comunicación personal y profesional, potencia la productividad y el trabajo en equipo, y fomenta un entorno seguro y de apoyo emocional.

 

En resumen, la escucha atenta es una herramienta fundamental de comunicación que transforma una conversación en un espacio de conexión, comprensión y respeto mutuo. 

Texto para cuadro sinóptico

 Concepto

La oración gramatical es la unidad sintáctica más pequeña con sentido completo, autonomía y entonación propia, compuesta generalmente por un sujeto y un predicado. Se caracteriza por iniciar con mayúscula, terminar en punto (o signos de interrogación/exclamación) y expresar una idea lógica. 

La oración es el fragmento básico del discurso que transmite una información con sentido coherente y autonomía, capaz de sostenerse por sí misma sin depender de otro contexto. 

2. Características

Autonomía sintáctica: No depende de otra unidad superior.

Sentido completo: Expresa una idea comprensible por sí misma.

Estructura bimembre (generalmente): Compuesta por Sujeto y Predicado.

Delimitación: Comienza con mayúscula y termina en punto, cierre de interrogación (¿?) o exclamación (¡!).

Verbo conjugado: Generalmente contiene un verbo en forma personal. 


3. Estructura

La mayoría son:

   A.-  Bimembres (dos miembros): 

Sujeto (S): Quién realiza la acción o sobre quien recae. Su núcleo es un sustantivo o pronombre.

Predicado (P): Lo que se dice del sujeto. Su núcleo es un verbo conjugado.

o Ejemplo: [La secretaria] (S) [entrega la carta] (P).

    B.- Unimembres: Oraciones sin división sujeto-predicado (ej: "Llueve mucho", "¡Qué calor!"). 


4. Tipos de Oraciones

A. Según la voz del verbo:

Activas: El sujeto realiza la acción.

Pasivas: El sujeto recibe la acción (ej: "El libro fue leído"). 


B.-Según la actitud del hablante 

Enunciativas: Afirman o niegan algo. Ej: "Hoy no voy".

Interrogativas: Formulan una pregunta. Ej: "¿Qué hora es?".

Exclamativas: Expresan emociones o sentimientos. Ej: "¡Qué sorpresa!".

Imperativas o Exhortativas: Expresan orden o ruego. Ej: "Cierra la puerta".

Desiderativas: Expresan deseo. Ej: "Ojalá llueva".

Dubitativas: Expresan duda o probabilidad. Ej: "Quizás vaya". 


C.- Según su estructura:


Simples: Tienen un solo verbo conjugado (un predicado). Ej: "Juan lee un libro".

Compuestas: Tienen dos o más verbos (dos o más predicados/proposiciones). 

       ⎯Yuxtapuesta unifica más de dos preposiciones con sin utilizar nexos

      ⎯Coordinada: copulativas, disyuntivas y adversativas

      ⎯Subordinada: sustantivas, adjetivas y adverbiales

         Ej: "Juan lee y María escribe". 


domingo, 8 de febrero de 2026

Texto Argumentativo 10`

 La honestidad en la entrega de trabajos académicos
 

Flores Morales, Jorge Alberto
morales_jorge@gmail.com
febrero,2026.

 

La honestidad intelectual en los trabajos académicos no es solo un valor sino también una cualidad humana como tal. La falta de honestidad expresada en el plagio no solo daña al individuo como profesional, sino también a la comunidad académica que espera seriedad y veracidad en los trabajos presentados.

 

Para Mora (2022) “La honestidad es uno de los valores que se ha de inculcar desde la infancia y que forma la base de las buenas relaciones con los otros, La persona honesta busca con ahínco lo recto, lo honrado, lo razonable, lo justo y la verdad; no pretende jamás aprovecharse de la confianza, la inocencia, o la ignorancia de los demás” (p.55).

 

Hoy en día, muchos estudiantes por evitar la “fatiga del pensar” o investigar recurren a lo más fácil que es copiar información ajena, de otros autores asumiéndola como suya, omitiendo así su referencia de origen. A este actuar es lo que se le denomina “plagio” o “plagiar”, es una acción tan fácil que permite a alguien de librarse de una responsabilidad, pero que puede llevarlo a la mediocridad personal.

 

En conclusión, cuando se trasgrede el valor de la honestidad damos pie a la aparición de antivalores como la soberbia, pereza y falsedad. Por ello debemos poner el esfuerzo por exigir y exigirnos trabajos académicos serios usando los medios adecuados que hoy disponemos desde nuestros hogares o entornos laborales.

Bibliografía

Gustavo, M. (2022). Valores humanos y actitudes positivas. Bogotå: McGraw-Hill.